17 de abril de 2012

Porque alguna vez creyó tener su sol, y este se fue en busca de otro amor. Y su alma lejos de parecer hielo ante la falta de esa luz pensó; “por qué habría de angustiarme tras su ausencia, si aquel sol como yo, se formo de nuestro  amor”. Cerró la puerta con suma prudencia y espera otra estrella para fundir de a dos.

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