No me despiertes cuando vengas, y no me hables al oído; ya no me sirven tus palabras.
Apague el sueño demasiado temprano.
Dejé una carta en la mesa, con muy poca lucidez, pero el amor no se olvida; toda mi vida rendida a tus pies.
Hay momentos que no recuerdo nada. Hay momentos que no puedo olvidar.
Hay momentos que por las madrugadas me arrepiento y empiezo a temblar.
Cinco segundos de gracia
Y mil horas sin razón
Sequé mis lágrimas en espejos fríos, y soy la sombra de ayer
Hay momentos que no recuerdo nada. Hay momentos que no puedo olvidar.
Hay momentos que por las madrugadas me arrepiento y empiezo a temblar.
No me despiertes cuando vengas, y no me hables al oído
Ya no me sirven tus palabras. Apague el sueño demasiado temprano
18 de marzo de 2011
Hay momentos- G
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario