Sé que existirá otra "ella", pero no podrá amarlo como yo lo amaba, no podrá adorarlo de esa manera, no sabrá apreciar todos sus dulces movimientos, esos gestos de su rostro. Es como si sólo a mi se me hubiera concedido ver, conocer el auténtico sabor de cómo besa, el color real de sus ojos. Jamás ninguna chica podrá ver lo que yo he visto. Lo mejor y lo peor de él.
A ella la imagino así, incapaz de amarlo, NO VERDADERAMENTE, deseosa tan sólo de su cuerpo, incapaz de verlo de verdad, de entenderlo, de respetarlo. Ella (sea quien vaya a ser) no se divertirá con sus caprichos. No amará tampoco sus manos, sus uñas mordidas, ese pequeño lunar escondido, al menos no tanto como para que no lo encuentre; lo verá, sí, pero no será capaz de amarlo pese a ser sólo eso, un lunar. No de esa manera.
Sé que tomamos la decisión mas dolorosa y mas correcta; pero también yo tengo miedo. Tengo miedo de los días que vendrán, de lo que ya no tengo, de lo que no será...
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